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El banco de trabajoHerramientas que no suben nada
Un taller de la asociación ODERSANada sale, nada se guarda, nada nos llega.

El taller · Reordenar un PDF

Cómo funciona : Reordenar un PDF

La herramienta enseña el ángulo de CADA página antes de actuar, y luego vuelve a leer los del archivo producido. Girar una página no toca ni un píxel: lo que cambia es un ángulo de visualización, así que no hay pérdida.

Abrir la herramienta

Las dos molestias vienen del mismo sitio: un escáner. Páginas tumbadas porque la hoja entró del revés, y páginas desordenadas porque un alimentador automático digitalizó los reversos de atrás hacia delante. Uno se da cuenta siempre después, justo al ir a enviarlo.

Girar una página dentro de un PDF no vuelve a dibujar nada. Cada página lleva un ángulo de visualización, y el lector aplica ese ángulo: cambiarlo es por tanto una operación SIN PÉRDIDA, reversible, que no toca ni un píxel y no vuelve a comprimir ninguna imagen. Ahí está la diferencia con una imagen, donde girar significa volver a codificar.

El error clásico es tratar todas las páginas igual. Un documento escaneado suele tener páginas ya giradas 90 grados y otras derechas: aplicarles el mismo cuarto de vuelta tumba la mitad. Por eso la herramienta enseña el ángulo de partida de cada página, suma su cuarto de vuelta al que ya existe, y VUELVE A LEER los ángulos del archivo producido para enseñárselos.

Cómo funciona

  1. Suelte su PDF. La herramienta enumera sus páginas con el ángulo de cada una: derecha, o ya girada, y cuánto.
  2. Elija el orden (mantenerlo, invertirlo, o dictarlo como un intervalo), y después el cuarto de vuelta que se va a aplicar y a qué páginas.
  3. Pulse. El archivo llega, y la herramienta vuelve a leer los ángulos del documento producido para enseñarle el resultado página a página.

Formatos aceptados

Solo PDF. Para girar una imagen se encarga la herramienta «Recortar, girar, voltear» del rincón de las imágenes, y allí sí hay que volver a codificar los píxeles.

Documento PDF

Las páginas se copian tal cual, con sus tipografías, sus imágenes y sus dimensiones. Solo cambian el ángulo de visualización y el orden: no se vuelve a comprimir ninguna imagen.

Ver la matriz de compatibilidad

Sus límites

El giro es un ángulo de visualización, no una transformación de los píxeles

Es una buena noticia, y conviene entenderla: un lector que se saltara ese ángulo enseñaría la página tumbada. Todos los lectores serios lo aplican desde hace muchísimo, y al imprimir se respeta el ángulo. Ahora bien, si después saca una imagen de esa página con una herramienta que no lee el ángulo, saldrá con su orientación original.

El cuarto de vuelta se SUMA al ángulo que ya hay

Una página ya tumbada 90 grados a la que se le pide un cuarto de vuelta llega a 180, no a 90. Es lo que uno espera cuando mira su documento y quiere enderezarlo, y por eso el ángulo de partida de cada página se enseña antes de actuar.

Pasadas las treinta páginas, la lista que se enseña se corta

En un documento de doscientas páginas, una lista de doscientas líneas ahogaría la información en vez de darla. El tratamiento, en cambio, sí abarca todas las páginas: lo único que se para en treinta es la lista en pantalla, y lo dice.

80 MB

El documento se abre entero en memoria, y su versión reordenada vive al lado. Es el límite honesto de una pestaña en un dispositivo modesto.

Un PDF protegido con contraseña no se abre aquí

Antes hay que desbloquearlo, y para eso hace falta su contraseña. La herramienta «Proteger un PDF con contraseña» del mismo rincón sabe hacerlo.

Preguntas sobre esta herramienta

¿Mi documento se envía a alguna parte?

No, y lo puede comprobar en treinta segundos. Abra el inspector con la tecla F12, pestaña «Red», vacíe la lista, y después suelte el documento y reordénelo. No aparece ni una línea. Corte su conexión y vuelva a hacerlo: la herramienta funciona igual.

¿Girar una página estropea el documento?

No, y esto es propio del PDF. Cada página lleva un ángulo de visualización que el lector aplica: cambiar ese ángulo no vuelve a dibujar nada, no vuelve a comprimir ninguna imagen, y se deshace con la misma facilidad. En una imagen, girar significa volver a codificar los píxeles, y ahí sí hay pérdida. Aquí no.

¿Por qué el giro se suma en vez de sustituir?

Porque es lo que usted quiere cuando mira su documento. Ve una página tumbada, pide un cuarto de vuelta y espera que se enderece: eso obliga a partir de su ángulo actual. Si la herramienta sustituyera el ángulo, una página ya tumbada seguiría tumbada. También por eso la lista enseña el ángulo de partida de cada página.

Mi escáner ha digitalizado los reversos del revés, una página de cada dos.

Es el caso más frecuente, y se arregla con dos ajustes: pida media vuelta e indique «2, 4, 6-» como páginas afectadas. Las impares se quedan derechas y las pares se dan la vuelta. Si encima los reversos han llegado en orden inverso, dé primero la vuelta y luego vuelva a pasar el archivo resultante por el modo «dictar el orden».

¿Puedo eliminar una página aquí?

De forma indirecta: en el modo «dictar el orden», una página que usted no nombre no aparece en el archivo resultante. Pero si lo que necesita es quitar páginas, la herramienta «Dividir un PDF o sacarle páginas» del mismo rincón está hecha para eso, y su modo «quitar las páginas nombradas» le hará pensar menos.

¿El documento producido conserva mi nombre?

No: la ficha de identidad del archivo resultante está vacía, igual que en todas las herramientas de estructura de este rincón. En cambio, los metadatos pegados a una PÁGINA siguen a la página, porque la página se copia tal cual. La herramienta «Limpiar los metadatos de un PDF» del mismo rincón los enseña y los quita.